Aerolíneas Argentinas tuvo un 2025 récord con superávit operativo con buenos números de ocupación
Aerolíneas Argentinas consolida su rentabilidad y consigue resultados récord en 2025
Aerolíneas Argentinas cerró el 2025 marcando un hito histórico al alcanzar su segundo año consecutivo de superávit operativo, con un EBIT positivo de USD 112,7 millones. Lo más destacado de este balance es que la compañía logró estos resultados con cero transferencias del Estado, demostrando una gestión financiera autosustentable. El gráfico de rendimiento revela un cambio de tendencia drástico respecto a las pérdidas de años anteriores, consolidando un camino de estabilidad económica sólido para la empresa.

En términos de eficiencia operativa, la aerolínea alcanzó un 83% de ocupación promedio en sus vuelos y un impresionante 99,4% de cumplimiento en su programación total. Además, la gestión logró reducir la deuda financiera y bancaria en un 41% desde el año 2023, saneando las cuentas de manera significativa y bajando el riesgo crediticio. Estos indicadores reflejan una operación mucho más ajustada y profesional, enfocada en maximizar los recursos propios y garantizar la confiabilidad del servicio.

Mirando hacia adelante, la empresa anunció un ambicioso plan de modernización de flota para sostener su crecimiento y mejorar la conectividad internacional en los próximos años. Se confirmó la intención de incorporar 4 Airbus A330neo, junto con 8 Boeing 737 MAX 8 y 6 Boeing 737 MAX 9, renovando así tanto los aviones de pasillo único como los de fuselaje ancho. Esta inversión busca no solo eficiencia en el consumo, sino también elevar el estándar de confort para los pasajeros.

La apuesta por el futuro incluye también mejoras en los servicios de la flota actual de largo alcance, asegurando que la aerolínea de bandera mantenga su competitividad en rutas globales. Con estos números sobre la mesa, Aerolíneas Argentinas se posiciona como una compañía saneada y lista para enfrentar los desafíos de una industria cada vez más exigente. El objetivo final es claro: conectar al país con el mundo de manera eficiente, moderna y, sobre todo, sin depender del presupuesto público.