
Crónica de vuelo de Madrid a Buenos Aires
El dia comenzaba bien temprano a eso de las 5 de la mañana en la terminal 4 del aeropuerto Madrid-Barajas a la espera del vuelo IB105 con destino a Ezeiza. Este vuelo sale a las 8.45am y llega a Ezeiza estipulada de 17.25, es decir se vuela toda la mañana y la tarde, complicando las horas de sueño y haciendose largo.
Al ser un vuelo de salida de Europa, tenía que hacer el tax-free, así que era clave llegar con tiempo. Además, la terminal 4S, aunque está conectada por trenes automáticos, requiere un buen rato para llegar. Sumado a los controles de seguridad y migraciones, valía la pena estar con margen suficiente.

Antes de comenzar el embarque los trabajadores de iberia comunicaron que iban a pesar las valijas de mano, algo que nunca me habia pasado. Esta no podía pesar mas de 10.99 kg y habia que pesarla antes de entrar al avión.
Después de esperar bastante rato en la manga, ya sentado en el asiento 30A esperando que cierre el embarque. En cuanto a pasajeros, había varios lugares libres, incluso algunas filas de 3 vacías que luego fueron ocupadas por personas.
A la hora y media en el aire la tripulación nos entregó el desayuno. Un sandwich con una bebida a elección.
Después de unas 3/4 horas del desayuno entregaron el almuerzo, el cual eran dos opciones, el típico pollo o pasta.
Llegando al norte de Brasil se sintieron unas fuertes turbulencias, de hecho se tuvo que desvíar para evitar mayores movimientos.
Al llegar a Ezeiza además del insoportable calor, nos recibía el airbus A330 de Aerolíneas Argentinas brandeado de la Selección campeona del mundo.