
TREMENDA crónica de vuelo entre Londres y Ámsterdam con British
Mi Experiencia Volando en Año Nuevo con British Airways
El 1 de enero de 2025 inicié un vuelo muy especial: mi primer viaje con British Airways, volando entre dos grandes ciudades con imponentes aeropuertos. La emoción estaba a tope, pero este vuelo me dejó varias lecciones y experiencias inolvidables, incluyendo momentos que jamás olvidaré.
El Primer Error: Terminal Equivocada

Gracias a un empleado de British Airways que notó mi apuro, pude acceder rápidamente a otro mostrador para agilizar el proceso. La seguridad también fue eficiente, con un gran número de trabajadores que ayudaron a mantener el flujo de pasajeros sin demoras significativas.
Tiempo Extra y el Aeropuerto de Heathrow
Por un retraso en el vuelo, tuve más tiempo para explorar el Aeropuerto de Heathrow. Este lugar es prácticamente una ciudad dentro de otra, con tiendas, restaurantes y servicios para todos los gustos. Aunque el vuelo demoró más de lo previsto, el aeropuerto ofreció suficientes distracciones como para que el tiempo pasara rápido.
El Vuelo: Un Inicio Tranquilo

A bordo del Airbus de British Airways, me tocó un asiento cómodo y, por suerte, el espacio del medio estaba vacío, lo que hizo el vuelo más llevadero. Justo antes del despegue, comenzó a llover, limitando las vistas desde la ventana.
Una vez en el aire, la tripulación ofreció un snack sencillo pero delicioso: galletas de jengibre y agua. Un detalle que, aunque pequeño, marcó una buena impresión sobre el servicio.
También ofrecian un menu a la carta para comprar.
El Momento de Tensión: Aterrizaje Fallido
Cuando el comandante anunció que estábamos próximos al aterrizaje, no imaginé que este sería uno de los momentos más tensos que he vivido en un avión. Al intentar descender, el avión comenzó a moverse intensamente por los fuertes vientos.

El ambiente dentro de la cabina era caótico: algunas personas gritaban, otras vomitaban, y mi compañero de asiento incluso comenzó a rezar. Tras varios minutos de turbulencia, el piloto decidió cancelar el aterrizaje y subir nuevamente.
El segundo intento fue igual de complicado, con movimientos bruscos y pasajeros visiblemente afectados. En este punto, ya asumía que probablemente nos desviarían a otra ciudad, como Róterdam.
Finalmente, en el tercer intento, el avión ingresó por un lado diferente, enfrentando el viento de frente, y logramos aterrizar con éxito.
Reflexión Final
Sin duda, este vuelo fue uno de los vuelos más increíbles de mi vida. No solo por las turbulencias y los intentos fallidos de aterrizaje, sino también por las reacciones de las personas a bordo. A pesar de los momentos de tensión, la tripulación de British Airways mantuvo la calma, demostrando su profesionalismo en situaciones complicadas.