Vuelo de Estocolmo a Helsinki con la aerolínea Finnair
Este fue mi vuelo de Estocolmo a Helsinki en un A319 de la aerolínea Finnair
Como conté en un posteo el Aeropuerto de Arlanda (es el principal de Estocolmo) que queda realmente lejos por lo que hay que ir con mucho tiempo antes para no generar sustos. Mi día empezó muy temprano en el centro y después de un poco más de una hora de viaje, el micro me dejó en la terminal.
Como dato curioso para los amantes de la aviación, justo antes de llegar al aerouerto a la derecha de la autopista se encuentra un Boeing 747 que era un hotel hasta el año 2.019 donde cerro por problemas financieros pero el avión quedó en ese lugar.

Al entrar, me encontré con un aeropuerto que es bastante chico, aunque es verdad que ingresé por la terminal más pequeña, que es la que opera los vuelos dentro de Europa y no la internacional. Al haber llegado tan temprano, el panorama adentro era una paz total y casi no había gente. Como ya venía con el web check-in listo, fui directo a seguridad.

Hubo un detalle en la fila que me llamó mucho la atención: para evitar retrasos había una mesa con bolsas plásticas transparentes para poner los líquidos menores a 100ml antes de pasar el escáner.

Algo negativo del aeropuerto es que solo permite 3 hora de internet gratuito como máximo, si bien yo no pasé ese tiempo en alguna escala más larga puede afectar bastante la espera.

El vuelo fue en un Airbus A319 de Finnair, el modelo más chico de la familia de pasillo único de Airbus, ideal para estos saltos cortos por la región báltica. El proceso de embarque fue ordenado y muy rápido, fiel al estilo nórdico. En la asignación de asientos tuve un poco de mala suerte tocándome medio el vuelo estaba completamente lleno y me tocó viajar en el asiento del medio. En pocos minutos ya estábamos todos acomodados, listos para el encendido de motores y el rodaje hacia la pista.

El trayecto hacia Helsinki duró aproximadamente una hora; fue un vuelo sumamente corto y rápido. Un detalle muy curioso y que me sorprendió para un viaje de tan corta duración es que ofrecían servicio de bebidas de forma completamente gratuita a bordo. En poco menos de lo esperado, tras cruzar el mar, ya estábamos tocando suelo finlandés en un arribo perfecto.