El mejor lugar para ver aviones en el Aeropuerto de Riga
El mejor lugar para hacer planespotting en el Aeropuerto de Riga
El aeropuerto se encuentra bastante alejado del centro de la ciudad. El viaje en transporte público es toda una travesía en sí misma; el colectivo de línea da una vuelta enorme porque tiene que rodear prácticamente todo el predio aeroportuario pasando por un pueblo, dejándote en una zona que se siente realmente aislada. A pesar de la distancia, las ganas de conocer el lugar y sumar un nuevo spot a la lista pudieron más.

Por suerte, el día acompañó con un cielo completamente soleado. Fui durante el fin de semana y, para mi sorpresa, el movimiento de gente era importantísimo. Si bien el lugar no está tan acondicionado como el aeropuerto de Vilna al no haber una plataforma o estructura elevada dedicada exclusivamente a la observación, la perspectiva que ofrece de la pista es excelente y permite capturar los despegues y aterrizajes con mucha claridad y a muy corta distancia.

La pasión que se vive en este punto de encuentro es espectacular. Como este spot coincide con la última parada del recorrido del colectivo, los últimos pasajeros que quedábamos a bordo compartíamos el mismo objetivo.

Me bajé junto a tres chicos que estaban siguiendo el tráfico aéreo pegados a las pantallas de FlightRadar24; justo en el momento en que pisamos suelo, venía tocando pista un avión de Lufthansa, lo que provocó que salieran corriendo para llegar a la valla y no perderse la secuencia.

El ambiente estaba lleno de gente con cámaras profesionales y celulares, demostrando la enorme comunidad de fanáticos que hay en la región.

En lo operativo, el aeropuerto de Riga destaca por ser la base principal y el centro de conexiones de airBaltic, por lo que sus Airbus A220 dominan el paisaje visual. Sin embargo, la gran joya de la jornada fue cruzarme con un impresionante Airbus A330 de Finnair despegando.

Pegado a esta zona se encuentra un lugar donde esta lleno de aviones abandonados, entre ellos uno que parecía bastante nuevo de la aerolínea rusa Aeroflot.

Ver un gigante de fuselaje ancho operando una ruta tan corta como el salto entre Riga y Helsinki —un trayecto que apenas toma una hora o una hora y cuarto— fue un verdadero espectáculo. Para coronar la tarde, la jornada también regaló una sorpresa militar con la visita de una aeronave de la Fuerza Aérea de Polonia, cerrando una tarde de spotting impecable.