Crónica de vuelo de Helsinki a Dallas volando en un Airbus A350 de Finnair
Vuelo de Helsinki a Dallas en un Airbus A350-900 de Finnair
Esta crónica comienza con un primer tramo entre Estocolmo y Helsinki operado también por Finnair, en un vuelo muy corto para poner fin al viaje. Al aterrizar en la capital finlandesa tenía dos horas de escala, un margen suficiente pero justo, considerando que debía realizar el control migratorio para salir del espacio Schengen con destino a los Estados Unidos.
Aunque la fila de control de pasaportes avanzaba, la espera obligaba a no perder de vista el reloj. Al llegar a la cabina, el trámite resultó rápido y agradable, tras revisar el pasaporte, el oficial de migraciones simplemente me preguntó si había disfrutado mi estadía y, al notar la nacionalidad argentina, hizo un comentario futbolero sobre Lionel Messi antes de sellar la salida.

Con el trámite completado me dirigí directamente a la puerta de embarque para abordar el Airbus A350-900, la aeronave insignia de la compañía finlandesa para sus rutas de largo alcance.

El paisaje lucía completamente distinto a mi llegada, el día soleado y la ausencia total de nieve permitieron apreciar las aeronaves en plataforma con absoluta claridad, un contraste notable frente al ambiente invernal de mi llegada al país.

El embarque trajo una sorpresa positiva respecto al equipaje. Aunque mi tarifa original solo contemplaba equipaje de mano y el peso de mi maleta superaba el límite permitido, el personal de puerta me solicitó despacharla sin aplicar cargos adicionales, una solución conveniente considerando la extensa escala posterior en el Aeropuerto de Dallas-Fort Worth.

Ubicado en el asiento 34B, en la zona delantera de la cabina de turista, el vuelo se desarrolló íntegramente de día, despegando a las 12:30 y aterrizando a las 15:30 tras casi diez horas de trayecto.

Aunque la ubicación central limitó la movilidad debido a que el pasajero del pasillo durmió durante todo el viaje, el sistema de entretenimiento compensó la permanencia en el asiento ofreciendo vistas en directo a través de las dos cámaras exteriores instaladas en la aeronave.

El servicio a bordo incluyó un almuerzo servido poco después del despegue y un plato caliente de fideos con salsa como merienda previo al aterrizaje.

Respecto a la conectividad, las tarifas del servicio de internet satelital resultaron elevadas, incluso para miembros del programa de fidelidad de la aerolínea.