Vuelo de Frankfurt a Milan en un Embraer 190 de Air Dolomiti
Volando con Air Dolomiti entre Frankfurt y Milan con una carrera contrarreloj en una escala ajustada
Hacer escala en el Aeropuerto de Fráncfort puede convertirse en un verdadero dolor de cabeza, especialmente tras la implementación del nuevo sistema de control de entradas y salidas de la Unión Europea. Tras desembarcar del Boeing 747 de Lufthansa procedente de Buenos Aires, el margen para conectar con el vuelo a Milán era de apenas una hora y media.

El paso por migraciones y los controles de seguridad se presentó extremadamente lento y con una alta congestión de pasajeros, escenario que ponía en riesgo la conexión. Finalmente, superados los trámites migratorios a solo diez minutos del cierre de puerta, restaba el tramo final: una larga carrera a pie por las instalaciones de la terminal.

Al llegar a la puerta de embarque en estado de “última llamada”, el abordaje se realizó en posición remota mediante autobús. Este trayecto por la plataforma permitió observar de cerca muchas aeronaves en pista antes de subir a la escalinata del Embraer 195 de Air Dolomiti.

Un punto favorable de esta aeronave es su configuración de cabina 2-2, que elimina el asiento del medio. Tras un extenso carreteo rumbo al sur de Alemania, el avión despegó para iniciar un trayecto de poco más de una hora de duración, donde la tripulación ofreció un snack y bebida a bordo antes de iniciar el descenso hacia el norte de Italia.

Pese a ser un vuelo de solo una hora, la tripulación pasó con un snack y un café, para disfrutas mejor las vistas de los Alpes Suizos.
Aterrizaje y aproximación a Milán-Malpensa a bordo del Embraer 190 de Air Dolomiti.